Sobre iluminación teatral

La iluminación de una escena teatral debe considerarse bajo dos aspectos fundamentales: el técnico y el artístico. Casi siempre el director es el encargado de darle indicaciones a su equipo para que realice los efectos que oportunos. Desde el momento en el que se incorporaron al teatro los focos eléctricos de gran potencia, se pusieron de manifiesto los riesgos y defectos de los decorados, lo que tuvo como consecuencia una reforma en las escenografías y sugirió la idea de realizarlas con mayor simpleza, tomando la luz como base.

El uso correcto de la luz permite la modulación plástica, los aislamientos de actores u objetos y la creación de diferentes espacios dramáticos en el escenario con mutaciones rápidas y sencillas. En escenas de danza o fantasía, principalmente, la iluminación adquiere otras posibilidades que le permiten aumentar los matices y los recursos estéticos.

Si bien los sistemas de iluminación han cambiado y evolucionado a lo largo del tiempo, hay elementos fundamentales que deben dominarse a la perfección para obtener los mejores resultados y quizá los más importantes son la batería, los reflectores, las diablas y varales.

En nuestros días la iluminación es clave para cualquier puesta en escena, porque aparte de su flexibilidad en la instalación, ofrece un gran número de posibilidades expresivas. Algunas de las prácticas más importantes al momento de iluminar una obra de teatro, son las siguientes:

 

  • Iluminar a los actores y no a los decorados.
  • Se debe evitar cualquier exceso de luz sobre decorados corpóreos.
  • La luz siempre debe venir desde arriba, jamás desde abajo.
  • La luz debe secundar las acciones del escenario con los cambio de tono adecuados, los cuales jamás deben de ser bruscos o suaves.
  • Los colores que iluminan en una dirección deben ser de tonos calientes, mientras que aquellos que lo hacen en sentido contrario deben ser fríos.
  • La iluminación debe darle al público la comodidad suficiente para ver fácilmente a los actores, aun en escenas nocturnas.
  • La luz negra es muy útil para la producción de escenas convencionales de fantasía, además su uso es sencillo.

 

Perfeccionar las técnicas de iluminación es obligación de todas las producciones teatrales, para que las obras que monten, tengan el éxito esperado.

 

*Con información de cervantesvirtual.com

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