Iluminación por capas

La iluminación por capas es una técnica que cada vez se hace más popular en negocios y comercios, debido a la originalidad que le ofrece a los locales al momento de decorarlos y al hecho de que llama la atención de los consumidores, consiguiendo un efecto positivo en los visitantes e incrementando su deseo de comprar.

El dinamismo que ofrecen varias capas de iluminación, es capaz de lograr casi cualquier efecto que se desee, gran ejemplo de ello es la iluminación sobre carril, que permite el movimiento y orientación del haz de luz para enfocar adecuadamente el punto a iluminar. Los focos de carril pueden ser monofásicos o trifásicos, además su lugar de instalación puede ser variado, lo que permite adaptarlo al tipo de mercancía que se desea alumbrar.

La mayoría de los negocios cometen el error de centrar su iluminación en luces generales que se encuentran colocadas en el techo. No está mal contar con este tipo de luces, lo que sí está mal es limitarse solo a ellas, porque generan un efecto frío y nada acogedor, provocando en los clientes hartazgo y deseo de salir del lugar, muy probablemente sin comprar. La solución perfecta para acabar con ese tipo de problemas es la iluminación por capas, gracias a que permite controlar tres efectos diferentes, según las necesidades específicas del local.

La primera capa es la conocida como iluminación general, cuyo principal objetivo es darle al área donde está colocada, una uniformidad entre luces y sombras, para generar una sensación de que se está en un gran espacio. Esta es la iluminación más común en la mayoría de los comercios y el gran problema es que se usan aleatoriamente sin sentido alguno.

Después de la capa general, deben crearse dos capas complementarias para conseguir la luz exacta que requiere el local. La primera de ellas es la iluminación de áreas, cuya principal finalidad es destacar los lugares específicos del negocio, como pueden ser mostradores, cajas o probadores. La última capa es la que se conoce como iluminación puntual, que busca centrar la atención de los clientes en un punto específico de la tienda. Ejemplo de lo anterior son los aparadores o las vitrinas. Uno de los objetivos de esta capa es generar un contraste con los alrededores, para que la mirada del visitante se centre en el punto iluminado, razón por la cual este tipo de luces son más brillantes y coloridas, acentuando objetos específicos. Para potenciar los efectos de la iluminación puntual, se recomienda emplear luminarias LED controladas por el usuario manualmente y/o a distancia.

 

*Con información de barcelonaled.com

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