Contaminación lumínica

La contaminación lumínica se ha convertido en un problema mundial que cada vez cobra mayor relevancia. Numerosas investigaciones han demostrado que las alteraciones en los niveles de luz durante la noche, pueden tener efectos negativos en las personas.

En términos generales, la contaminación lumínica se da cuando la presencia de luz artificial genera una degradación en el estado natural del entorno o cuando el horario de funcionamiento de una luminaria es innecesaria para realizar actividades en la zona que está instalada.

Existen varios tipos de contaminación lumínica, cada uno con consecuencias muy específicas. Por ejemplo, la intrusión de luz se da cuando  la iluminación de una farola invade una vivienda y causa molestias en las personas, principalmente al momento de dormir. También tenemos la sobreiluminación, el deslumbramiento y la agrupación excesiva de luz.

La contaminación lumínica produce muchos efectos negativos para el entorno, por ello queremos destacar los siguientes: aumenta la polución, puede generar dolencias como el Trastorno Efectivo Emocional, inhibe algunas funciones de la glándula pineal, causa problemas para conciliar el sueño, estrés, cansancio, ansiedad y dolores de cabeza. Las luces contaminantes también afectan el funcionamiento de telescopios, debido a que el brillo del cielo aumenta con la contaminación, lo que reduce el contraste  de las estrellas y galaxias con el cielo. Los animales también resultan muy afectados por la contaminación lumínica, ya que en algunos casos sus actividades esenciales se ven severamente dañadas.

Reducir los daños provocados por la luz es posible, lamentablemente no se le ha dado la importancia necesaria al tema, para que los gobiernos se lo tomen en serio y empiecen a implementar estrategias que permitan disminuir las consecuencias de la contaminación lumínica.

 

*Con información de efectoled.com

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